¿Quién dice la verdad?
Para definir esta situación es
necesario salir de toda acción política, además de no dejarse llevar por
acciones clasistas o ideológicas, el gobierno a través de su ministerio de
obras públicas señala que más del 80 por ciento de las comunidades consultadas
dentro el territorio indígena dijeron si a la carretera y rechazaron la intangibilidad
en las comunidades, presentaron documentación, firmas, todo para entender que
los datos no fueron fraguados.
Por su parte la iglesia católica junto a derechos humanos también
presentan un informe donde aseguran que 30 comunidades dijeron no a la construcción
de la carretera, rechazaron la consulta, igual presentan documentación y firmas
de comunarios, todo lo necesario para asegurar que los datos presentados por
estas instancias son reales.
¿Quién dice la verdad entonces?
Más allá de poner en tela de juicio el papel de cada institución
dentro la sociedad y su grado de credibilidad, es importante saber que durante
mis 19 días alojado dentro las comunidades del parque Isiboru Secure, visitando
10 comunidades cercanas al rio Isiboru, constatamos que solo dos de ellas
estaba de acuerdo con la construcción de la carretera, Santa Rosa y Nueva Esperanza,
las demás sin duda dijeron no a la construcción de la carretera.
Sus argumentos son válidos, señalan que el diseño de esa
carretera tal como esta no beneficiaria directamente a las comunidades del rio
Isiboru, para acercarse a esta carretera también se debió planificar caminos
comunales, así habría beneficio para estas familias, por lo pronto pedían carretera
por otro sector, algo que no se contempló dentro la consulta.
Nuestra larga estadía en Gundonovia, por más de una semana, también
abrió la posibilidad de conocer las posturas de otras comunidades que se
encontraban por el rio Ichilo o el Secure, obviamente venían apoyar la
resistencia, por esa razón no querían la carretera, pero no quiero caer en el subjetivismo
de pensar que dentro estas comunidades de resistencia todos los pobladores
estaban en común acuerdo, de lo poco que se pudo hablar dentro estas comunidades
la visión estaba dividida.
Fue interesante incluso conocer que dentro las familias, esposos
pensaban diferente, hijos tenían posturas diferentes, así que decir que son 50
o 30 comunidades de manera general que dicen si a la carretera o no a la misma,
para mí sería un error.
Debo también anunciar que dentro las comunidades que visite,
corregidores de Pampita y Limoncito denunciaron que fueron cambiados por órdenes
del ministro de la presidencia, los que eran reconocidos por la población del
sector, al resistir las propuestas del gobierno, se encontraron luego de la reunión
de corregidores realizada en la ciudad de La Paz, con nuevos corregidores
dentro sus comunidades, tenían sus sellos y el apoyo del ministro de la
presidencia Ramón Quintana.
A continuación le presento un breve dialogo entre el
corregidor de pampita y mi persona
P – ¿Cómo te volviste corregidor si no tienes el apoyo de tu
comunidad?
C – el corregidor no quería ir a La Paz y el ministro de la
presidencia me dijo, subí tú, yo le dije, yo no soy el corregidor, él me dijo
pero es comunario o no, si soy comunario respondí, entonces subí, subí de una
vez me volvió a decir.
P – ¿qué paso en la paz?
C - El ministro de la presidencia me dijo, vas hacer tú el
corregidor ahora, estamos mandando hacer sellos, ¿quieres?, le volví a decir
que yo no era corregidor de la comunidad, pero no escucho mis razones, por eso
ahora lo denuncio.
En todo caso se debe presentar datos, un resultado tendrá
que haber, si se toma en cuenta la decisión de aquellos que no quieren la carretera aquellos que si, protestaran y sucederá
lo propio si se actúa de la otra manera, pensar en una nueva consulta ¿será ilógico
gasto económico?, o se ¿debe olvidar todo y dejar las cosas como están?, tal
vez ¿imponer una carretera que no todos están de acuerdo? O ¿rechazar la misma
cuando todos saben la necesidad de una carretera?

